Andorra la Vieja-Vella (I): The City


"Virtus Unita Fortior"

Bienvenidos a Andorra la Vieja-Vella, benvingut al paraiso de paso fronterizo. La capital del Principado es una ciudad bellísima y llena de historia, un entorno que te atrapa visualmente y cuyas gentes te hacen sentir como un auténtico Conde. Por lo menos, ésa es la sensación que tuve. Seguramente, por la herencia del Condado de Urgel. En cualquier caso, este viaje en cierta medida es un un tributo a mi padre, Don Carlos Rivera. Él siempre me decía, "Carlitos, tienes que ir Andorra, es simplemente una calle con tiendas, pero es precioso, ya lo verás". Y así, lo hice, la verdad es que, ahora es mucho más que eso, pero, en esencia, como los propios andorranos aseguran, Andorra es una calle. La ciudad la podríamos dividir en dos bloques temáticos. Por una lado, la parte más histórica de la ciudad y, por otro, la zona de shopping que ya os mostraré en una siguiente entrada. En esta parte recopilo una selección de imágenes de la ciudad, paisajes, monumentos y algunas de las construcciones arquitectónicas más significativas de Andorra la Vieja. Aunque, como muchos sabréis, ahora también es llamada la Vella. Para este mini-viaje de dos días, me alojé en el Hotel Diplomatic, justo en el centro de la ciudad y muy cerca, a menos de 5 minutos, de la estación de autobuses. El hotel, con vistas a las montañas por todos los lados, tienen un completísimo spa y una piscina al aire libre donde te olvidarás de todo. Gracias a esta ubicación pude ir andando a todos los lugares que visité. Como véis, me pateé la ciudad de cabo a rabo, disfruté de comidas exquisitas y tuve excelentes charlas con los andorranos. De ellos, puedo asegurar que son gente muy educada, simpática, amable y cercana. La mayoría habla por los menos 3 lenguas; español, francés y catalán, aunque las generaciones más jóvenes hablan además inglés e incluso una lengua más extra como puede ser el alemán. Con ellos comenté temas de actualidad como la situación política de España, incluido en tema de Cataluña, llegando a la conclusión de que todo es mentira y nada es verdad. Que todo es de risa. Lo cierto es que si la ciudad me enamoró  - pienso convertirlo en mi destino de vacaciones básico - puedo asegurar, y así lo hago, que sus gentes son lo mejor de este historico, bello y con cierto punto misterioso Principado. Y eso, que yo no me moví del centro, que todavía me queda mucho por descubrir. Os dejo con una selección de puntos clave a visitar.